viernes, 27 de mayo de 2016

LADRAN, SANCHO, SEÑAL QUE CABALGAMOS

Queridos amigos y amigas del elenco internacional del radioteatro EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO, paso a comunicarles que como venía esperando hace mucho tiempo, hemos recibido una excelente y constructiva crítica a nuestra producción, dejo a su discernimiento lo expresado por los responsables del sitio www.radialistas.net, que ellos se presentan así: “La Asociación RADIALISTAS APASIONADAS Y APASIONADOS es una ONG sin fines de lucro con sede en Quito, Ecuador. Nuestra misión es contribuir a la democratización de las comunicaciones, especialmente de la radio, desde las perspectivas de género y ciudadanía. Somos un centro de producción al servicio de radialistas de todos los continentes, priorizando América Latina y el Caribe”

A respuesta de su comentario, el de ellos en rojo y cursiva que podrán diferenciarlo del expresado por mí ya que el mismo esta realizado (entre paréntesis y en negrita), le respondo al respecto:

“No anunciamos estos radioteatros para que los pasen en sus emisoras, sino para que no los pasen”

(Es bueno que la gente tenga la libertad para “escuchar todas las campanas”)

“Su contenido es ofensivo para los pueblos indígenas”

(En el Radioteatro hay “de todo”, trata de ser objetivo, para ello habrá que escucharlo completo, desde el EPISODIO I, sobre todo el EPISODIO IV, donde se le ha dado un gran valor a caciques que la historia, de ambas partes a olvidado y que tuvieron una gran participación en la resistencia y malestar con los españoles)

“Se presenta la invasión europea como un “encuentro de culturas”

(Más allá de la opinión de cada uno, lo cierto es – nos guste o no – que, a partir de este hecho resultó, como consecuencia, un modo distinto de ver al mundo en ese momento)

“Se presenta el genocidio perpetrado en estas tierras como un acto generoso y evangelizador”

(Hubo “de todo” en ambos lados: de parte de los nativos como también de los españoles, incluso los clérigos)

“El papa Francisco pidió perdón en Santa Cruz “por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”

(Por supuesto, desde hace unos cuantos años lo Papas están pidiendo perdón, ya que, en su momento los hombres de la Iglesia no estuvieron, por lo menos, a la altura de las circunstancias o lo que es peor, cometieron graves errores)

“Bien harían los productores de estos episodios en retirarlos. Además, radiofónicamente el libretaje, actuación y edición dejan demasiado que desear”

(En todos estos aspectos sabemos que, como toda obra humana de estas características, no es nada perfecta, pero estimamos que estas críticas -que las agradecemos y las respetamos- deben ser necesariamente constructivas.

Para ello nos parece que deberán tenerse en cuenta muchos aspectos, quizás desconocidos, de esta obra radial, donde el guionista consulta la bibliografía de 27 historiadores diferentes, tanto de Europa como Latinoamérica, trabajo que le demando solo en la investigación histórica de cómo se desarrolló el cuarto viaje de Colón, aproximadamente 3 años, para poder escribir el guión y contar hechos históricos que en la actualidad no se sabía. Esta producción es como un “crisol” en donde convergen locutores de diferentes rubros, actores y actrices con variado matiz, técnicos en grabación, productores independientes, publicistas, vendedores de publicidad, community managers, escritores, radiodifusores, presentadores de televisión, cantantes, guionistas, intérpretes comerciales, personas y entidades católicas, cristianas y de diversos credos, etcétera.

Todas estas personas de habla hispana, especializados en diversos rubros y estilos, provenientes de más de 24 países de las tres Américas y Europa, (España y Francia, incluyendo los Países Bajos), la cual de ninguna manera tenían la intención de  entrar en una polémica inútil, sino volcar en esta propuesta, en formato de radioteatro “virtual” a través de las redes sociales, “algo” (muy investigado) sobre un tema (estemos de acuerdo o no) de carácter histórico, respecto al cual hay “muchas versiones”.

El radioteatro EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO, fue un proyecto generador de vínculos unificadores, que surgió de una idea que, aprovechando las nuevas tecnologías de la comunicación social, tuvo como objetivo un trabajo en equipo, dejando de lado nuestras pequeñas diferencias, a fin de comenzar a generar nuevas producciones “multimediales”, con un valor agregado. En ese sentido, es una obra inédita. Sostener una mega realización de este tipo, sin ningún apoyo, tanto económico como institucional de toda índole, demuestra que la voluntad y la profesionalidad han sentado una base muy importante para llevar adelante un proyecto radiofónico como este)

“Ladran, Sancho, señal que cabalgamos”

Alfredo Musante (República Argentina)
Guionista-Productor-Director
EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO

viernes, 20 de mayo de 2016

COLÓN LLEGÓ A SU DESTINO FINAL EN EL ÉTER DE LA RADIO

Luego de ocho (8) meses de post-producción, trescientas cuarenta horas (340) de edición, llegó a su fin el EPISODIO IV, LA ÚLTIMA TRAVESÍA. Con esto, ANUNCIAR Contenidos cierra la saga colombina y los cuatro viajes de exploración al Nuevo Mundo. Este último episodio demandó mucho tiempo, desde la confección del guión, allá por enero de 2013, hasta hoy, con el mayor desafío: la convocatoria para el elenco, a partir de un primer llamado a quinientos sesenta (560) comunicadores de veintiséis (26) países, hasta llegar al número final de convocados a integrar: el “staff” final de doscientos sesenta y ocho (268) profesionales de medios de comunicación y del arte escénico, de veinticuatro (24) países de las tres Américas y Europa, incluyendo los Países Bajos.

Ciento treinta y tres (133) capítulos, quince (15) horas de duración en total, demuestran que el Radioteatro Internacional EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO, EPISODIO IV, LA ÚLTIMA TRAVESÍA, sigue siendo único en su estilo y forma, ya que ha demostrado que no existe a la fecha una súper producción de este tipo en la actualidad. En ese sentido, es una obra inédita. Sostener una mega realización de este tipo, sin ningún apoyo, tanto económico como institucional de toda índole, demuestra que la voluntad y la profesionalidad han sentado una base muy importante, si la comparamos con tantas productoras que, con presupuestos elevadísimos, desarrollan contenidos “huecos”, sin ningún valor humano, ni virtudes cristianas, donde sólo prevalece el sexo “como el verdadero amor” y las historias tienen, en la mayoría, mensajes que desvirtúan las creencias y las realidades más elevadas de cada persona.

Por eso, ante lo expuesto anteriormente, EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO demuestra que el guionista, Don Alfredo Musante, ha intentado a cada momento manifestar, desde las diferentes situaciones que se desarrollan en este proyecto radiofónico, por ejemplo, la importancia de la “amistad desinteresada”, junto con el valor del “sacrificio y la lealtad”, que, en ocasiones, hace que, con esa entrega, se renuncie al amor de pareja y la felicidad que ello implica, y se encuentre la vocación de hacer el bien a los que se ama de verdad, donde no todo es “sexo y sensualidad extrema”, como lo promocionan hasta el hartazgo las producciones actuales de todo género, a fin de demostrar que el amor, bien entendido, es otra cosa…

Todo esto, y más, hacen de este proyecto una producción dedicada a toda la familia y a todos aquellos amantes de buenos contenidos, los cuales entienden, que “lo mucho, mediocre, empalaga y distrae y lo poco, bueno y preciso hace a la historia que se cuenta”…

Don Alfredo ha dicho, centenares de veces cuando se le pregunta, por qué Colón, y si volvería a escribir y contar esa historia, él siempre responde:

“Cristóbal Colón no fue un viajero afortunado, que por casualidad se hizo explorador. Fue explorador, porque era un creador, un verdadero inventor de una nueva idea, de una nueva perspectiva, lo cual, guste o no a muchos, implica que el Almirante fue un verdadero genio, y es por eso que volvería una y mil veces a escribir, a narrar y a contar su historia…”

Esta obra llegó a su fin. Por el momento, Don Alfredo se tomará un merecido descanso, volverá a ser esposo y padre, pero ya está trabajando en un nuevo proyecto radiofónico con un personaje que dará mucho que hablar…

GRACIAS a todos los que desde un primer momento, allá por julio de 2010 hasta febrero de 2016, creyeron en este proyecto, que lo apoyaron sin dudarlo, que pusieron todo para que el mismo sea una realidad.

Es cierto que, en el transcurso de este proyecto multimedial, hubo numerosos escollos derivados de la falta de motivación o de cierta indiferencia por parte de numerosas personas que, sin querer juzgar a nadie, dilataron y entorpecieron el desarrollo de esta obra, sin darse cuenta del sentido de la misma.

Suponemos que ese objetivo, tal vez, no se advirtió por cierto desconocimiento sobre el tema como, por ejemplo, por parte de algunas personas integrantes de entidades relativamente “grandes”, como cadenas de radio, tanto privadas como de instituciones dependientes o no de la Iglesia Católica.

También, en plena post-producción de esta obra, se pudo observar una gran complicación, con los consiguientes retrasos y cambios, generada por la renuncia de participantes en plena elaboración de la misma y con el consecuente perjuicio para otros, que sí querían seguir participando.

Eran tantas las complicaciones de todo tipo que, desde el comienzo de este "mega proyecto radial" en el año 2010, muchos hicieron hasta lo imposible para que Don Alfredo no siguiera… Pero no se dieron cuenta que nuestro presidente y director no era tan fácil de “manipular”. Por eso, hoy le agradecemos que no lo haya hecho, que no se desanimara, que no bajara los brazos; porque si lo hubiera hecho, hoy no estarían involucradas en este proyecto las cuatrocientos treinta y siete (437) personas participantes de EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO, durante estos seis (6) años haciendo historia, como el Gran Almirante Sabemos que las obras que valen la pena se realizan “escribiendo derecho sobre líneas torcidas” y ésta, pese a todo, se pudo llevar a cabo.

Para Don Alfredo, lo importante era la participación, la común-unión de las personas de los medios, en todos los ámbitos, sin importar de dónde eran y qué profesión o estilo tenían, por lo cual SIN USTEDES este proyecto no hubiera tenido razón de ser desde su inicio.

En síntesis, si bien la elaboración de una obra de estas características, que felizmente llegó al final, no fue nada fácil para llevarla a cabo, el equipo de ANUNCIAR Contenidos, les dice a TODOS, GRACIAS, aun a aquellos que no hayan entendido en profundidad el objetivo de esta obra.

Gracias también a ese “pequeño y gran” equipo cercano y personal de Don Alfredo, en el que nos sentimos involucrados.

Fue un proyecto generador de vínculos unificadores, que surgió de una idea que, aprovechando las nuevas tecnologías de la comunicación social, tuvo como objetivo un trabajo en equipo, dejando de lado nuestras pequeñas diferencias, a fin de comenzar a generar nuevas producciones “multimediales”, con un valor agregado.

Buenos Aires, Febrero de 2016
ANUNCIAR Contenidos

martes, 29 de marzo de 2016

EL RADIOTEATRO VIRTUAL (NO PRESENCIAL) CONFERENCIA MAGISTRAL

ANUNCIAR Grupo Multimedio de Comununicación, Asociación Civil, promociona una CHARLA MAGISTRAL de nuestro presidente Alfredo Musante. El tema es: EL RADIOTEATRO VIRTUAL (NO PRESENCIAL) Cupo para 30 personas. El lugar a confirmar. Se entregan certificados de asistencia.

jueves, 18 de febrero de 2016

EPILOGO DEL EPISODIO IV

EPILOGO DEL EPISODIO IV

A menudo hemos destacado, en el análisis de las complejas vicisitudes del Almirante Cristóbal Colón y su hallazgo que cambió la concepción de ver al mundo para siempre, errores y contradicciones. Sin embargo, no faltaron algunas felices elecciones, afortunadas intervenciones, oportunas astucias. Pero, en conjunto, el juicio sobre las virtudes políticas del Almirante, no puede ser positivo.

Se ha dicho que Colón era un hombre todavía medieval. Otros pusieron de relieve su espíritu renacentista y escribieron que “su alma era superior al siglo en que vivió”. En realidad, él se sitúa en medio de las dos edades: medieval era su planteamiento teórico; medieval, con su visión losóca- teológica y los presupuestos mismos de sus concepciones cientícas. Renacentista era su ardor investigador, el vivísimo sentido de la naturaleza, la capacidad de afrontar las explicaciones de los hechos y los fenómenos hasta entonces todavía no observados o explicados.

Por estos aspectos él tenía la típica psicología del hombre moderno, concreto y práctico hasta el detalle más exagerado; se aba sólo de las experiencias directas, que intentaba adquirir. La misma definición se puede dar de su espíritu religioso. El mismo se sustentaba sobre una base medieval cristiana y católica en sentido moderno. Tuvo una fe fuerte, sincera e inagotable. Desprovista, en cualquier momento y en cualquier circunstancia por difícil que fuera, de supersticiones e hipocresías.

Colón nunca fue clerical. En defensa del verdadero cristianismo, no dudó en enfrentarse con sacerdotes, frailes y obispos; de la misma manera que, en la común interpretación de los acontecimientos de su vida, encontró en algunos frailes y obispos bienestar, consuelo, amistad. Sobresale de entre todos, también a este propósito, Fray Antonio de Marchena, sin duda el mayor protagonista, después de Colón, de la más grande aventura en la historia del Nuevo Mundo.

Cuando se encontraba con los riesgos sobrehumanos de las tempestades, recurría a la Virgen María y a los santos, sobre todo él, quien, como todo marino, se encomendaba a Nuestra Señora de la Antigua, Patrona de los Navegantes. Cuando era herido por las envidias, las maldades, las codicias, las perfidias de los hombres, y sobre todo, cuando tenía que soportar la incomprensión, o la que él juzgaba la injusticia del Rey, el Almirante reaccionaba siempre con la humildad del cristiano, con la resignación del creyente, que mira más allá de los límites de la vida terrenal.

Fue una persona muy devota, sobre todo de María Santísima y de San Francisco. Conocía a la perfección el Antiguo y el Nuevo Testamento, que citaba ante el más terrible peligro, de los muchos con los que tuvo que enfrentarse en sus constantes vicisitudes de “amor y guerra” en el “océano de la vida”. Esta religiosidad es importante, porque demuestra una “hiperdulía” muy especial a la Virgen, -devoción muy arraigada en su persona- y en la de San Francisco, que precisamente no eran fruto de supersticiones, sino que encajaban dentro de una piedad sistemática.

Debemos destacar, que la continua y obsesiva búsqueda de oro y de riquezas, para Colón, siempre estaba orientada hacia un fin bien preciso: la cruzada para la reconquista del Santo Sepulcro. Pero este espíritu de cruzada ya no era el de la Edad Media. Era un nuevo espíritu, renovado a la luz de los efectos psicológicos de la caída de Constantinopla, la otra gran capital, -con Roma- de la Cristiandad. El espíritu de las cruzadas ya no indicaba sólo la aspiración a la reconquista de los Santos Lugares. Señalaba algo mucho más grande: unir de nuevo lo que había sido dividido; conducir el mundo otra vez hacia su unidad, ya que en éste, la Cristiandad había sido quebrantada por el Islam.

Podemos discernir sobre su religiosidad, afirmando sin miedo a exagerar, que la idea cristiana y católica del mundo constituyó el pilar sustancial y principal de la personalidad de Colón. Y no hay contraste entre esta afirmación y la igualmente categórica de que él no fue un santo. No basta la fe, incluso cuando es inquebrantable; no bastan las pruebas de humildad, de resignación, y, a veces, pero no a menudo, de generosidad. Subsisten otras pruebas de orgullo, de afición al dinero y a los privilegios, de desconfianza, casi de mezquindad, de favoritismo hacia parientes y familiares, de indiferencia ante el horrendo ejercicio de la esclavitud, actitudes que viven en cada uno de nosotros y de las cuales no estamos exentos de sufrirlas. Tan fuerte era la “fe” de Colón, tan débil e intermitente su “caridad”. Por eso no fue un santo. Fue, y no es poco en cada momento de su vida, un convencido, profundo, tenaz “defensor de la fe”.

Es falsa la imagen de un Colón aventurero. Él nunca la rechazó, sino al contrario, buscó la aventura, la buscó a menudo o, para ser más exactos, casi siempre; fue en busca de ella y la vivió despreciando el peligro, con el ardor y el valor típico de quien es consciente de sus virtudes y fuerte por la ayuda divina. Toda la vida del Almirante fue maravillosa, por momentos alegre, por momentos triste. Ahora bien, Colón es definido como un aventurero sólo por quien quiere disminuir sus méritos, quien tiende a considerar sus éxitos debidos a la fortuna, o sea a la casualidad. En este sentido, Colón fue mucho más que un aventurero. Sus méritos están unidos a sus éxitos, pero fueron la causa, no el efecto.

Colón tenía, en grado máximo, las dotes físicas de un marino: una vista y un oído perfecto, un sentido del olfato excepcional. Todos sus escritos lo revelan. Muchos, entre los que lo conocieron, han exaltado sus extraordinarias cualidades olfativas y nos han dejado el testimonio de su aguda sensibilidad para los perfumes. Alguien la entendió como una manifestación de afectación; por el contrario, se trataba de la expresión de una “facultad” o “talento” que él tenía de una manera desproporcionada en comparación con los otros hombres; una facultad innata, que constituyó uno de los componentes básicos y determinantes de su sexto sentido, el sentido del mar.

Colón, recién llegado a un “nuevo mundo y bajo otro cielo”, observaba atentamente el aspecto de las nuevas tierras, la fisonomía de las plantas, las costumbres de los animales, la distribución del calor, las variaciones del magnetismo terrestre. En su bitácora de a bordo y en sus notas abordaba, en casi todos sus puntos, conceptos de la ciencia vigentes durante la segunda mitad del siglo XV y todo el XVI. A pesar de la falta de sólidos conocimientos de historia natural, el instinto de observación de Colón se desarrollaba de un modo múltiple en contacto con los grandes fenómenos físicos. Él no era un sabio. Era en gran parte, un autodidacta, pero, a pesar de todo, logró ser un gran geógrafo.

También resulta ser limitativo considerar a Colón sólo bajo el perfil del “genio marinero y geográfico”. Él fue un verdadero genio, en el sentido más amplio de la palabra. No tuvo solamente un “sentido marino y una aguda sensibilidad geográfica”: tuvo, junto con una fe inquebrantable, paradógicamente, un desmedido deseo de gloria, pero sí, estaba dotado de un carácter voluntarioso y firme, casi testarudo, con abundante valor y paciencia, memoria e imaginación.

En los momentos culminantes de sus innumerables aventuras, logró, no siempre, pero a menudo, hacer converger sus múltiples intuiciones y sus abigarradas virtudes en “determinaciones que sólo el genio es capaz de tomar”. Únicamente de esta manera se explica su renuncia a la familia, a las ganancias y, sobre todo, al mayor de sus sueños, el mar; durante muchos años, en su mejor edad: entre los treinta y cuatro y los cuarenta y dos años.

Así, y sólo así, se explica cómo pudieron realizarse sus cuatro empresas atlánticas y su capacidad de guiar, mandar, resistir, conservar un exacto juicio y poseer una lúcida percepción frente a la furia de los elementos y a las rebeliones de los hombres. De todo lo antedicho se destaca, indudablemente, la grandeza providencial de un genio.

ANUNCIAR Grupo Multimedio de Comunicación, Asociación Civil, desde la Argentina, agradece a todos los que, desde julio de 2010 a febrero de 2016, han hecho posible que el Radioteatro Internacional “El viaje que cambió al mundo”, sea uno de esos proyectos que rompen todos los escollos y limitaciones técnicas. Llenando el éter de la radio, con una maravillosa entrega educativa y comunicativa, en un despliegue de tecnología, nunca antes soñado en el medio radial, surgido a partir de un pormenorizado estudio sobre un hecho de carácter mundial: la aventura de Cristóbal Colón y su llegada a un Nuevo Mundo.

Esta producción, como una versión libre, inicialmente dirigida para ser emitida en medios de radiodifusión, posee un formato que permite una flexibilidad tal que posibilita adaptarlo a diversas plataformas multimediales y/o presenciales en muy diversos ámbitos de carácter educativo-cultural. Esto implica la posibilidad de generar un debate muy enriquecedor de los hechos históricos que se presentan en dicha producción, ya que muestra, tanto los valores como también las miserias del ser humano, presentes en todas las épocas de la humanidad.

Esta producción es como un “crisol” en donde convergen locutores de diferentes rubros, actores y actrices con variado matiz, técnicos en grabación, productores independientes, publicistas, vendedores de publicidad, community managers, escritores, radiodifusores, presentadores de televisión, cantantes, guionistas, intérpretes comerciales, personas y entidades católicas, cristianas y de diversos credos, etcétera.

A partir de esa pluralidad profesional y de oficios, éste es un complejo proyecto “multimedial” que, en su concepto básico de inicio, es muy simple: lograr reunir, de forma voluntaria, a una gran comunidad de amantes radiofónicos que desean difundir un mensaje diferente a través de un medio tan importante como lo es la Radio. Son personas entusiastas que donaron su tiempo y su talento, para que esta idea se convierta en una hermosa realidad.

La Radio, en nuestros días, necesita de creatividad, de cultura y de enlaces intergeneracionales. “El viaje que cambió al mundo” tiene, como singular característica, la de haber sido producido a través de la participación “virtual”, no presencial, de más de 437 comunicadores de habla hispana, especializados en diversos rubros y estilos, provenientes de más de 24 países de las tres Américas y Europa, (España y Francia, incluyendo los Países Bajos), lo cual implica un proyecto generador de vínculos unificadores, que surge del aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la comunicación social.

Cuando se le pregunta al creador y director de este Radioteatro, el guionista y productor radial argentino, Alfredo Musante, si volvería a producir una obra como ésta, a pesar de ser, Cristóbal Colón, un personaje controvertido para muchos, él siempre responde:

“Cristóbal Colón no fue un viajero afortunado, que por casualidad se hace explorador. Fue explorador, porque era un creador, un verdadero inventor de una nueva idea, de una nueva perspectiva, lo cual, guste o no a muchos, implica que el Almirante fue un verdadero genio, y es por eso que volvería una y mil veces a escribir, a narrar y a contar su historia…”

ANUNCIAR CONTENIDOS

lunes, 11 de enero de 2016

TRAILER DOCUMENTAL EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO


Primer Trailer del documental para televisión, del radioteatro EL VIAJE QUE CAMBIÓ AL MUNDO, que se espera su estreno hispano parlante pronto... Producido por ANUNCIAR CONTENIDOS y ESTUDIO MULTIMEDIA P. HERNÁN PÉREZ ETCHEPARE.

lunes, 9 de noviembre de 2015

ENTREVISTAS RADIALES EP4

Entrevista al guionista y director del radioteatro "El viaje que cambió al mundo, Episodio IV, La última travesía", Alfredo Musante, por el periodista, Jeremy Alvarado Jiménez, desde Costa Rica, del programa de radio "Bitácora" que se emite por www.kayfa-internet-radio.com